Visita libre a Astorga, pudiendo visitar:
La Catedral de Santa María.- Fue iniciada su construcción siendo Obispo D. Álvaro Osorio y Guzmán (1440-1463), quien expidió una bula en 1444 por la que se pone de manifiesto el acuerdo del Cabildo para empezar las obras de remodelación de la antigua catedral románica.
La cabecera, englobada en lo que muchos autores consideran como gótico florido español, recuerda las catedrales de Sevilla o Salamanca.
Cuanto más se acerca uno a la fachada principal, queda más patente la presencia de nuevos estilos arquitectónicos que llevan la obra hasta la fachada barroca realizada por Pablo Antonio Ruiz a partir de 1708 sobre la anterior románica. La exuberante decoración recoge cinco escenas de la vida de Cristo.
Las dos torres están unidas a la fachada de tal forma que son en el interior sendas capillas abiertas a la nave lateral. La torre vieja tiene fecha de 1678, y fue afectada por el terremoto de Lisboa (1775), por lo que su finalización no se produjo hasta 1965. La torre nueva, de color rosáceo está fechada en 1692, y no se concluyó hasta 1704.
En el interior, lo que primero nos llama la atención es el retablo mayor obra de Gaspar Becerra. El escultor colaboró en la mitad del siglo XVI con los italianos Vasari y Valterra, además de moverse en la órbita de Miguel Ángel.
Al otro lado de la vía sacra, se encuentra el coro. Comenzó a construirse en el año 1515, conociéndose únicamente el nombre del entallador: Juan de Colonia.
El Palacio Episcopal.- El primitivo Palacio fue construido en tiempos de Doña Urraca, quien donó al Obispo Don Pelayo en 1120, un solar dentro del recinto de las murallas. Años más tarde, don Nuño, el prelado don Álvaro Osorio y don Mariano Breznes Arredondo readaptaron sucesivas veces el edificio hasta que se incendia dos meses después de la toma de posesión del obispo don Juan Bautista Grau y Vallespinós. Con él se comenzaron las gestiones para reedificar la residencia episcopal, y finalmente contrata en 1887 a su paisano Antonio Gaudí para realizar el actual palacio.
Durante el mandato del obispo Grau, se construyeron las dos primeras plantas hasta el piso noble. A su muerte sólo quedaba por rematar el último piso y cerrar los tejados. Sin embargo, su desaparición provocó el desencanto de Gaudí y, sobre todo, el inicio de fuertes disensiones con la nueva Junta Diocesana. En consecuencia, en ese año de 1893 se paralizan las obras.
Hasta la llegada del obispo asturiano don Julián de Diego y Alcolea no se van a reemprender de forma continuada. Para poder proseguir, contrató a Ricardo García de Guereta quien, de forma más sencilla pero muy ajustada a los planos iniciales, termina el Palacio. A su vez, se contratan decoradores para los interiores, siendo de destacar el fresquista Fernando Villodas; el vidriero francés José Maumejean; y el escultor Enrique Marín.
En 1913 fue consagrada la capilla, y al año siguiente Guereta abandona la dirección. Sería en 1956 con el nombramiento del obispo Castelltort, cuando se reemprendan de forma definitiva las obras de culminación. El Palacio fue terminado ya en 1961, con el obispo González Martín.
Otras visitas.- El Ayuntamiento, Museo Catedralicio, Museo de los Caminos, Museo del Chocolate, Museo Romano, Museo de la Semana Santa, la Casa de Leopoldo Panero, la Casa Granel, el Puente de Valimbre y la Ruta Romana con el Foso, las Termas, el Foro, etc. |